Comunicación

La Iglesia de Jesucristo, invitada un año más a la recepción oficial del Día de la Hispanidad

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue invitada un año más a la recepción oficial del Día de la Hispanidad en el Palacio Real, un encuentro que reúne a destacadas instituciones y representantes de la sociedad española en torno a esta celebración nacional.

El hno. Alberto Fernández-Calvillo Sánchez-Valdepeñas, junto con representantes de otras confesiones religiosas, en el Palacio Real. Alberto Fernández-Calvillo Sánchez-Valdepeñas
El hno. Alberto Fernández-Calvillo Sánchez-Valdepeñas, junto con representantes de otras confesiones religiosas, en el Palacio Real.

Con motivo de la Fiesta Nacional de España, celebrada cada 12 de octubre, la Casa de Sus Majestades los Reyes mantiene la tradición de invitar a una amplia representación de la sociedad española al Palacio Real. Tras el habitual besamanos, los asistentes disponen de un tiempo más relajado para saludarse, establecer nuevos vínculos y fortalecer relaciones ya existentes.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, reconocida por su arraigo y su participación en la vida social del país, fue nuevamente invitada oficialmente a esta recepción, como ocurre desde hace años. Esta presencia constante refleja el reconocimiento institucional de la labor que la Iglesia realiza en España.

Durante el encuentro, el representante de la Iglesia tuvo la oportunidad de conversar con diversas autoridades religiosas, entre ellas el presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello García, y el arzobispo Metropolitano Ortodoxo de España y Portugal, monseñor Bessarion. Asimismo, saludó al secretario de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Francisco García Magán, y al presidente de la Federación de Entidades Budistas de España, don Luis Morente Leal.

Las ocasiones de coincidir con estos representantes son poco frecuentes, pero siempre resultan positivas y enriquecedoras, favoreciendo el diálogo interreligioso y el fortalecimiento de la convivencia en un marco de respeto mutuo. Como discípulos de Jesucristo, procuramos contribuir a la paz y la comprensión en la sociedad.