En la provincia de Cádiz, resultaron gravemente afectadas numerosas localidades, tales como Ubrique, Arcos de la Frontera y Jerez. Por otra parte, la gravedad de la situación obligó a la evacuación total de Grazalema durante más de un mes.
Siguiendo el ejemplo de Jesucristo, quien enseñó a cuidar de los necesitados [1], la Estaca de Cádiz[2], en coordinación con los misioneros de ayuda humanitaria[3] de nuestra zona, el élder y la hermana Merrill, nos pusimos en contacto con los alcaldes de varias de estas localidades para ofrecer apoyo con suministros destinados a las labores de recuperación.
[2] Una estaca es una unidad administrativa y territorial de la Iglesia que agrupa a varias congregaciones locales (llamadas barrios y ramas) de una misma región, de manera similar a lo que representa una diócesis en otras tradiciones cristianas.
[3] Los misioneros de ayuda humanitaria son misioneros de servicio asignados a iniciativas de bienestar y emergencias.
El Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, representado por la Sra. Nieves Huertas, concejala de Medio Ambiente y quinta teniente de alcalde, aceptó nuestro ofrecimiento. Fiel a la invitación del Salvador a amar al prójimo, la Iglesia inició de inmediato las gestiones necesarias y adquirió un lote de productos por un valor de 3.000 euros. El envío incluía 100 impermeables, 100 pares de botas de agua, 100 pares de guantes, 6 carretillas y 20 sacos. El establecimiento proveedor entregó el material de manera rápida y eficaz.
Los suministros fueron destinados a barrios rurales como La Pedrosa, donde el agua anegó campos de cultivo y viviendas, alcanzando, en algunos casos, más de un metro de altura.
Tanto la Sra. Nieves Huertas como la también concejala Sra. Balbina Gil, delegada de Barriadas Rurales, expresaron su sincero agradecimiento a la Iglesia por la ayuda prestada
Acciones como estas reflejan el amor de Dios y el deseo de seguir el ejemplo del Salvador al servir a los demás.