El 20 de diciembre fue un día muy activo para los miembros del Barrio de Logroño. Desde la mañana, varios hermanos participaron en la campaña de donación de sangre del Banco de Sangre de La Rioja. Aunque no todos pudieron acudir en la fecha inicialmente prevista, algunos realizaron su donación en días anteriores y otros lo hicieron posteriormente, garantizando así una contribución constante y muy necesaria en estas fechas.
En un ambiente cordial, se sostuvieron conversaciones con el personal sanitario sobre la labor de la Iglesia y su compromiso con el bienestar social, fortaleciendo los lazos de colaboración y de servicio comunitario.
Por la tarde, y siguiendo una tradición arraigada, un grupo de hermanos visitó la residencia de personas mayores San Agustín para compartir un tiempo de música y compañía. El repertorio incluyó villancicos tradicionales y varias canciones navideñas del himnario, creando un ambiente entrañable que emocionó tanto a los residentes como a los voluntarios.
Los cantos, las sonrisas y la cercanía hicieron de este encuentro un momento especial, recordándonos que la Navidad también se expresa en los gestos sencillos que llevan consuelo, esperanza y alegría.
Por su parte, los Jóvenes Adultos dedicaron tiempo y creatividad a diseñar y elaborar tarjetas de felicitación y de ánimo para los comensales de Cocina Económica. Estas tarjetas, preparadas con esmero y con un profundo espíritu de servicio, fueron colocadas en las mesas de la cena de Nochebuena y recibidas con gran alegría por quienes acudieron. Fue un gesto sencillo que transmitió un mensaje de cercanía y esperanza a quienes más lo necesitan en estas fechas, siguiendo el ejemplo del Salvador Jesucristo.