El pasado 7 de marzo de 2026 se celebró en Valencia una inspiradora conferencia multiestaca de Jóvenes Adultos Solteros, que reunió a cerca de 150 participantes procedentes de las estacas de Elche, Cartagena y Madrid Centro. El propósito del encuentro fue claro: servir, bendecir y dejar una huella tanto en sus propias vidas como en la comunidad.
Desde primera hora de la mañana, los asistentes fueron recibidos con entusiasmo por el comité de los Jóvenes Adultos Solteros, que preparó una cálida bienvenida, acompañada de música y un delicioso desayuno.
Tras la apertura, los jóvenes se organizaron en grupos para participar en diversos talleres diseñados para fortalecer distintos aspectos de su vida. En el taller de historia familiar, el matrimonio Jane ayudó a los asistentes a descubrir a sus antepasados y conectar con ellos, despertando un renovado interés por sus raíces. Por su parte, Elliot Domínguez dirigió el taller “El propósito de la vida”, guiando a los jóvenes a reflexionar profundamente sobre su identidad y su rumbo personal.
El taller “Cartas hacia uno mismo”, impartido por Alejandra Aristizábal, invitó a los participantes a escribir cartas personales como una forma de introspección y conexión emocional. Estas experiencias permitieron a los jóvenes detenerse, reflexionar, conocerse mejor a sí mismos y buscar guía espiritual en medio del ajetreo cotidiano.
El servicio fue un eje central de la conferencia y una oportunidad de poner en práctica el mandamiento de amar y servir al prójimo. Un grupo de jóvenes acudió al Hospital General para donar sangre, mientras que otro participó en una iniciativa solidaria de recogida y clasificación de ropa para personas sin hogar. En esta última actividad, se presentó la labor de la asociación Misión Evangélica Urbana de Valencia[1] , que trabaja con personas en situación de necesidad, y se organizaron las donaciones que los propios jóvenes habían traído.
[1] La Misión Evangélica Urbana Valencia es un centro de ayuda a las personas en exclusión social.
La comida fue preparada por la familia Alfonso y otros miembros de Catarroja, quienes cocinaron una paella valenciana para todos los asistentes. Por la tarde, se llevaron a cabo actividades recreativas como un dinámico “speed friending[1]”, que permitió a los jóvenes conocerse mejor. También hubo tiempo para compartir testimonios y reflexionar sobre las experiencias vividas en los talleres, así como para disfrutar de clases de baile y diversos juegos.
[1] Ronda de presentaciones rápidas
El esfuerzo y la dedicación de Ricardo Sagbay y Alejandra Aristizábal, líderes de los jóvenes de la Estaca de Valencia, fueron clave para la organización de la conferencia. Junto al comité organizador, trabajaron estrechamente para cuidar cada detalle, lo que se reflejó en el éxito del evento. Su objetivo —logrado con creces— era crear un ambiente donde los jóvenes pudieran disfrutar, fortalecer su espiritualidad, estrechar lazos de amistad y seguir creciendo como discípulos de Jesucristo.