Sonrisas enmascaradas en Albania

Los médicos “levantan los pulgares” para expresar su gratitud por los artículos donados. Los médicos “levantan los pulgares” para expresar su gratitud por los artículos donados.

5400 guantes, 4300 mascarillas quirúrgicas y 70 protectores faciales para uso sanitario brindan protección y sonrisas al equipo médico. Treinta profesionales de la salud de atención primaria, entre ellos médicos, enfermeras y otros empleados, recibieron equipos de protección personal para urgencias el 15 de mayo de 2020.

 

La Dra. Mirgena Hoxhaj explicó: “Hoy recibí sus donaciones. Agradecemos mucho su ayuda. Es la primera vez como director que he recibido donaciones y me siento muy feliz de poder hacer algo por las personas de mi equipo. Gracias”.

La Dra. Mirgena Hoxhaj revisa historiales médicos La Dra. Mirgena Hoxhaj revisa historiales médicos.

“En el centro de salud, somos médicos de atención primaria y cuidamos a personas de todas las edades. Tratamos a bebés, niños, adultos y ancianos. Somos un centro de salud de atención primaria en nuestra comunidad. Agradecemos mucho estos suministros de protección personal para tratar a los pacientes”.

 

“El proporcionar este equipo vital de protección personal comenzó con una sencilla conversación entre un misionero de tiempo completo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y un miembro de la Iglesia que trabaja en el centro de salud de Fier, Albania. Se notificó a Latter-day Saint Charities en cuanto a la desesperante escasez de suministros del centro de salud. Mediante protocolos establecidos de evaluación, abastecimiento y entrega, los suministros necesarios estuvieron disponibles cuando se necesitaban”, informaron el élder y la hermana Jones, misioneros de ayuda humanitaria en Albania. “Nos alegramos de poder ayudar al equipo médico al seguir la admonición de Jesucristo de ministrar a los demás”.

 

También se entregaron suministros médicos para urgencias a las clínicas de las ciudades de Rreshen y Tirana, proporcionando equipo de protección similar a los profesionales sanitarios. Latter-day Saint Charities, la organización de ayuda humanitaria mundial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, financió el equipo médico al comprarlo a un proveedor de Albania.