Regreso gradual y cuidadoso a los centros de reuniones

Capilla de Azuqueca de Henáres Imagen de archivo: capilla de Azuqueca de Henáres

En una carta enviada a todos los miembros de la Iglesia en todo el mundo el 19 de mayo de 2020, la Primera Presidencia anunció que el regreso a la actividad presencial a los centros de reuniones se haría por fases de forma limitada, gradual y cuidadosa bajo la dirección de la Presidencia del Área y en base a las normas del Gobierno.

Desde entonces, en España, un comité formado por los Setentas de Área —los élderes Saulo G. Franco y Thomas Hänni— y el hermano Josué Sánchez, gerente del Departamento de Operaciones y Mantenimiento para España ha trabajado bajo la supervisión de la Presidencia de Área para organizar el programa de desescalada en nuestro país centrado en tres fases.

Las 3 fases de desescalada

La seguridad de los miembros de la Iglesia, la abundancia en la cautela, la prudencia, la planificación coordinada, la sabiduría y el cumplimiento de las normativas gubernamentales, son principios rectores que gobernarán todo el proceso de desescalada y mientras dure la crisis sanitaria.

El próximo 12 de Julio las estacas de Cartagena, Granada, Las Palmas y Vitoria entrarán en la Fase B. Tras un periodo de seis semanas se hará una evaluación del programa y, en función de la evolución epidemiológica en el país así como de la experiencia resultante de este proyecto piloto y la normativa vigente, otras estacas podrían incorporarse a esta segunda fase. No obstante, cualquier cambio de fase se hará sin prisas y observando en todo momento los principios anteriormente citados.

En los siguientes enlaces podrán acceder a dos videos donde podrán aprender acerca de las medidas de seguridad e higiene que se deberán observar en los centros de reuniones a partir de ahora, y el procedimiento correcto de limpieza y desinfección.

A pesar de las dificultades, hay ciertas cosas que son esenciales en la Iglesia del Señor, como la doctrina y las ordenanzas sagradas. La Iglesia continuará proclamando los principios fundamentales y seguirá administrando las ordenanzas necesarias para bendecir a los hijos de nuestro Padre Celestial.

Muchas Gracias por su fe, colaboración y responsabilidad en avanzar la obra de Dios.