Mascarillas Solidarias de Madrid

    Mascarillas Solidarias de Madrid Foto de la página de Facebook de MSM-Mascarillas Solidarias de Madrid

    Desde el principio del estado de alarma, la Asociación Almohadas del Corazón-Proyecto Micky de Madrid, tuvo claro que las agujas y las máquinas de coser no podían pararse; aunque en ese momento los quirófanos dejaban de operar con su ritmo normal a las pacientes de cáncer de mama en la Comunidad, había otra manera de seguir ayudando ante la enorme carencia, que cada día se haría más evidente, de mascarillas que pudiesen ser usadas por quienes estaban haciendo frente a esta crisis sanitaria en primera fila: cuerpos de seguridad, bomberos, voluntarios de Protección Civil, personal de residencias de ancianos, parroquias, servicios de limpieza, etc.

     

    Las voluntarias habituales de la asociación y muchas otras personas que se fueron uniendo a ellas (entre las cuales se contaban miembros de la Iglesia de las tres estacas de Madrid) y bajo el nombre de Mascarillas Solidarias de Madrid aportaron lo que cada uno sabía o podía hacer. Quienes tenían habilidad con la costura, con sus máquinas 'echando humo' en jornadas de hasta 13 o 14 horas diarias, confeccionaron miles de mascarillas cada semana; otros aportaron su tiempo y recursos para cortar los rollos de tela o para las labores de logística. Los voluntarios a quienes las coordinadoras de MSM llamaron cariñosamente 'Correcaminos' hicieron cientos de kilómetros en sus propios vehículos por toda la Comunidad de Madrid recogiendo las donaciones de telas, gomas o máquinas de coser, repartiendo los cortes de tela a las costureras, llevando mascarillas allí donde fuesen solicitadas y encontrando en cada control policial la buena disposición de los agentes ante la labor que se estaba desempeñando.

     

    La estaca de Madrid Centro suministró telas especiales para que las mascarillas llevasen dos filtros apropiados; numerosas empresas donaron miles de metros de telas con tratamientos antibacterianos o impermeabilizantes; otras suministraron las gomas a precio de coste o gratis (tan escaso y tan buscado llegó a ser este producto, que cada donación era recibida como un gordo de la lotería).

     

    La emergencia ya ha aminorado su intensidad; muchos voluntarios han regresado a sus puestos de trabajo y no pueden dedicar tantas horas al proyecto y, con la vuelta de los quirófanos a la normalidad, comienzan a entregarse de nuevo las almohadas del corazón. Pero Mascarillas Solidarias de Madrid todavía no ha echado el cierre; aún se siguen confeccionando y repartiendo mascarillas a todos los que las solicitan porque, en estos momentos, las necesidades se han trasladado a las redes vecinales de apoyo a los necesitados, a las organizaciones que suministran alimentos a quienes han perdido sus trabajos, etc.

     

    Los miembros de la Iglesia de Jesucristo nos sentimos agradecidos por el privilegio de colaborar con tantas personas generosas y solidarias, quienes transmiten alegría y entusiasmo por servir a los demás.