Mensaje de los líderes del Área

El servicio santifica

Ser sensibles a las necesidades de los demás santifica nuestra vida

Fuqia shenjtëruese e shpirtit është në dispozicion për ne teksa kërkojmë të dimë se si mund t’u japim shërbesë më me efektshmëri njerëzve përreth nesh Intellectual Reserve
Fuqia shenjtëruese e shpirtit është në dispozicion për ne teksa kërkojmë të dimë se si mund t’u japim shërbesë më me efektshmëri njerëzve përreth nesh

Recientemente, nos han impuesto cambios en muchos ámbitos de la vida, y aunque no todos hemos estado en el mismo barco, sí hemos navegado por las mismas aguas turbulentas.  En ocasiones, me ha costado saber exactamente cómo debía actuar para seguir adelante, ser productivo y adaptarme a los cambios que han llegado a mi vida. 

Quizás ustedes, igual que yo, hayan tenido oportunidades en los últimos meses de acudir al Señor en busca de guía y comprensión para actuar en relación con distintas cuestiones y situaciones que nos han resultado extrañas y singulares.  Quizás ustedes también hayan sentido que estos momentos han constituido una oportunidad para mejorar y santificarnos, una época para acercarnos a nuestro Padre Celestial y llegar a ser mejores discípulos de Cristo.  Constantemente, en diversos mensajes, el presidente Nelson, los miembros de los Doce y las presidencias de las organizaciones nos han animado a escuchar al Salvador1 para obtener ayuda para guiarnos en estos momentos.  Una de las habilidades más importantes que podemos aprender y perfeccionar en esta vida es la manera en que escuchamos la voz y las indicaciones del Señor.  Al escuchar y dar oído a esas indicaciones, y luego actuar al respecto, tendremos la oportunidad de mejorar y santificarnos.

Élder Mark A. Gilmour, Inglaterra
Élder Mark A. Gilmour, Inglaterra Setenta de Área

Mis experiencias me han permitido ver que el Señor ha estado muy dispuesto a compartir Su voluntad y guía en lo que respecta a edificar Su reino. El presidente Nelson compartió este mismo sentimiento cuando nos animó a buscar revelación2.  He descubierto que la revelación fluye con más facilidad y rapidez cuando he orado y pedido guía en relación con el servicio a los demás, ya sea en llamamientos o pensando en otras personas, que cuando pienso en mi voluntad y en mis circunstancias personales. 

El élder Dieter F Uchtdorf, cuando prestaba servicio en la Primera Presidencia, enseñó:

“A menudo, la respuesta a nuestra oración no viene cuando estamos de rodillas sino cuando estamos de pie sirviendo al Señor y a quienes están a nuestro alrededor. Los actos de servicio desinteresado y la consagración purifican nuestro espíritu, quitan las escamas de nuestros ojos espirituales y abren las ventanas de los cielos. Al convertirnos en la respuesta a la oración de alguien, con frecuencia hallamos la respuesta a la nuestra”3.

El poder santificador del Espíritu está a nuestro alcance cuando procuramos averiguar cómo podemos ministrar más eficazmente a las personas de nuestro entorno, ya sean familiares, amigos, vecinos, nuestras comunidades o las personas que están a nuestro cuidado en el ámbito de la mayordomía de nuestros llamamientos.  Conforme nos volvamos más sensibles a las necesidades de los demás, nos volveremos más sensibles al Espíritu; y esto, a su vez, nos ayudará a responder al ruego del himno de ser “más como el Señor”4. He experimentado que cuando nos acercamos al Señor en oración, preguntándole cómo podemos ayudar o bendecir a otra persona, Él responde a esa oración de buen grado.  También podría llegar un momento en que nos sintamos inspirados a actuar sin ofrecer previamente una oración concreta, y seremos recompensados si simplemente tenemos fe para ir y hacer el bien.  La hermana Sylvia Allred, que prestó servicio como consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, lo describió así:

“El amor puro de Cristo se expresa al prestar servicio desinteresado. El ayudarnos los unos a los otros es una experiencia santificadora que exalta al que recibe y hace más humilde al dador”5.

El presidente Thomas S. Monson dijo en una ocasión que las oportunidades de dar de nosotros mismos son ilimitadas, pero que también son efímeras6. Ruego que lleguemos a merecer la confianza del Espíritu Santo para escuchar Sus indicaciones, de modo que podamos actuar y convertirnos en la respuesta a la oración de otra persona; y para que esto, a su vez, se convierta en una experiencia que nos santifique y nos haga progresar.


1 Véanse los mensajes de la serie “Escúchalo” en www.ChurchofJesusChrist.org/hearhim.

2 Revelación para la Iglesia, revelación para nuestras vidas, Russell M Nelson, Conferencia General de abril de 2018.

3 A la espera en el camino a Damasco, Dieter F. Uchtdorf, Conferencia General de abril de 2011.

4 “Más santidad dame”, Himnos, n.º 71.

5 La esencia del discipulado, Silvia H. Allred, Conferencia General de abril de 2011.

6 Devocional de Navidad de la Primera Presidencia, diciembre de 2008.