La Iglesia en Zaragoza ayuda al comedor social Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl

Voluntaria al lado de algunos productos donados.

Comenzamos este proyecto por mediación del Asesor de la consejería de Acción Social y Familia del ayuntamiento de Zaragoza, Félix Brocate Puri. La comunicación con la consejería nos llevó a encontrar este proyecto y ponernos a trabajar en él. Tuve una reunión con la directora del comedor social para saber sus necesidades. La directora, Sor Susana Auxina Serra, me explicó que el comedor necesitaba de voluntarios y donaciones de productos dado el creciente número de familias, refugiados y personas en riesgo de exclusión.

Me puse en comunicación con los obispos de los dos barrios de Zaragoza de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Les expresé la necesidad de voluntarios que sirvieran en el comedor en dos horarios, desayunos y comidas. En quince días tuvimos preparado un equipo de diez personas que se fue ampliando durante los cinco meses que llevamos sirviendo.

El 8 de marzo, llegaron productos de nuestra ONG LDS Charities.es. (Servicios caritativos de los Santos de los Últimos Días) como respuesta al pedido de ayuda humanitaria para el comedor social de Las Hijas de La Caridad de San Vicente Paúl. Disfrutamos al recibir los productos en compañía de su directora, el trabajador social, la responsable del comedor y algunos de los voluntarios dedicados a este proyecto. Se han recibido suficientes productos para ayudar a personas necesitadas por tres meses.

Estamos todos muy ilusionados con este proyecto en el que, como voluntarios, nos sentimos felices de seguir sirviendo en compañía de otros voluntarios y de la comunidad de hermanas de la Caridad. Todos los meses pasamos al responsable el reporte sobre nuestro cuadrante de voluntarios de todo el mes, en donde cumplimos las necesidades del comedor. Nuestro pago es la satisfacción de sentir que estamos al servicio del prójimo y eso nos llena como nada lo puede hacer.